Hay madrileños de todos los colores y para todos los gustos, pero hay una ilusión, un sentimiento, que les une como nunca: la corazonada de que su ciudad será olímpica para el 2016.
Miles de madrileños salieron a la calle para gritar que están ansiosos de dar la bienvenida a los JJ.OO del 2016. Ni Rio, ni Tokio ni Chicago. Tiene que ser Madrid.
Los madrileños saben que que el que se siente perdedor no gana, que para ganar hay que saber perder y después de dos desilusiones -la primera en 1965 y la última en Singapur- están convencidos de que a la tercera va la vencida.
Lo que está claro es que muchos madrileños sí tienen una corazonada y será el COI el que decida pararla o hacerla latir como nunca.