El conjunto bilbaíno saltará al cesped con mentalidad nueva tras el varapalo sufrido en Liga ante el Sevilla que en la última jornada le endosó cuatro goles en su campo. La idea es la de pasar página y centrarse en la competición europea para lo que el técnico Joaquín Caparrós podrá contar con todos sus hombres a excepción de Markel Susaeta.
Según la última prueba realizada, el técnico sevillano parece tener pensado echar mano de su bloque titular, con la incorporación en las bandas de medio campo de David López por la derecha e Igor Gabilondo por la izquierda. Por lo demás, Iraizoz en la portería; Iraola, Ocio, Amorebieta, Castillo, en defensa; Javi Martínez y Yeste en el doble pivote; y Toquero y Llorente en la delantera. También podría entrar Gurpegui, en una de las posiciones de medio campo, e incluso en una de las bandas.
La receta de Caparrós para ganar es sencilla. Pide "valentía" a sus jugadores y que "transmitan" a los rivales que desde el principio van a "apretarles y a buscar la portería" a sabiendas de que el Werder Bremen "es un magnífico equipo" al que al Athletic le va "a poner difícil" el triunfo.
El Werder Bremen, por su parte, llega al duelo contra el Athletic con tendencia al alza. Los dirigidos por Thomas Schaff llevan diez partidos sin conocer la derrota y para mañana pueden contar con el regreso al equipo del centrocampista Mesut Özil, que es uno de sus jugadores que puede marcar diferencias.
El Bremen suele favorecer un juego de combinación, centrado en Özil y en Marco Marin, dirigido a explotar la capacidad goleadora del peruano Claudio Pizarro, que intentará marcar para darle el triunfo a su equipo y lograr tener seis puntos con lo que la clasificación estaría casi asegurada.