"Es lógico que, mientras el resto de coches realiza mejoras carrera tras carrera, nosotros estamos pagando un alto precio por nuestra decisión de dejar de desarrollar el F60", lamentó Kimi Raikkonen, que hoy no tuvo "la suficiente velocidad como para entrar en la Q3", por lo que "no había mucho más que hacer".
Así, para el finlandés, tan solo queda "esperar una dura carrera, en un lugar donde es muy complicado adelantar", por lo que "alcanzar los puntos será muy difícil", aunque el de Ferrari asumió que "es cierto que en una pista como esta cualquier cosa puede pasar".
"Tendremos que dar lo mejor para sacar todo lo posible en cada oportunidad, quizás ayudaría algo una buena salida como ha pasado en las últimas carreras", recordó Raikkonen.