Andy es un gran escalador. Su madurez le ha llevado a destacar por encima de su hermano Frank, a pesar de que éste es cinco años mayor que él. Debutó como profesional en 2005, en las filas del equipo Team CSC, y en su primera temporada ganó el campeonato de Luxemburgo contrarreloj y la medalla de bronce en la prueba en ruta.
En 2007 dio la sorpresa en el Giro de Italia. Era su debut en una carrera de tres semanas y los resultados no pudieron ser mejores: Andy se subió al segundo escalón del podio, por detrás del italiano Danilo di Luca, y además, fue el mejor joven de la ronda italiana.
Desde entonces, el Tour de Francia se ha convertido en su gran objetivo. En 2008, su mala actuación en Hautacam le privó de luchar por el podio en la ronda gala, aunque se alzó con el maillot blanco como el mejor joven de la carrera, una distinción que repetiría el año siguiente.
En 2009, antes de acudir al Tour de Francia, Andy se alzó con la victoria en la clásica Lieja-Bastoña-Lieja y en el campeonato nacional en ruta de su país. Acudió a la ronda fracesa como uno de los favoritos y no defraudó: sólo se vio superado por Alberto Contador. El luxemburgués logró un meritorio segundo puesto, por delante del heptacampeón Lance Armstrong.
Bradley McGee, uno de sus directores en Saxo Bank, destaca su fuerza mental y su gran progresión. Y es que su prometedora carrera ha hecho que hasta Armstrong se haya fijado en él y haya querido llevárselo a las filas de su nuevo equipo, el RadioShack.
Andy asegura que llega a la Vuelta a España no para ganarla, sino para preparar el Mundial de ruta y el Giro de Lombardía, sin embargo, con el luxemburgués todo es posible.