"La actitud agresiva al final del partido de los jugadores no cumple las normas regidas dentro del departamento de fútbol de este club, que son de respeto mutuo y cumplimiento de las normas de buena conducta, todo ello enfocado al 'fair play'", expresa el club.
Así, recuerdan que "en ningún momento de la competición ocurrió algún acto de indisciplina dentro de los entrenamientos, partidos o en el día a día del hotel" y confirman que "después de los lamentables incidentes, los atletas fueron inmediatamente reprendidos dentro del vestuario por la dirección y equipo técnico".
"Pedimos disculpas a la organización del campeonato, al Real Madrid, a los jugadores agredidos y sobre todo los aficionados que fueron testigos de estos actos lamentables", añade el comunicado.
Además, aseguran que los jugadores "están arrepentidos y sienten vergüenza por su actitud y sobre todo por herir la imagen de este conceptuado y organizado campeonato".
Tras observar las imágenes del incidente, que sobrepasaban los parámetros del juego limpio, el juez único de competición Ricardo Teigell, del Colegio de Abogados de Madrid, optó ayer por expulsar de la competición al Corinthians, sanción que implica también una suspensión durante los próximos cinco años.