"No permitimos que anotase los puntos decisivos como ocurrió en en el primer partido y nosotros tuvimos más segundas oportunidades para tirar a canasta", valoró Anthony, que aportó 34 puntos con nueve rebotes, cuatro asistencias, un tapón y recuperó un balón en 42 minutos que estuvo en el campo.
Anthony dijo que la victoria había demostrado que el equipo no se vino abajo moralmente después de haber perdido el primer partido en los últimos segundos, sino todo lo contrario, sabían que podían ganar en Los Ángeles.
"La historia del primer partido quedó atrás y salimos mentalizados para luchar de principio a fin por el triunfo es lo que hemos logrado", explica Anthony.
"Ahora más que nunca estamos motivados para hacer todavía mejor las cosas en nuestro campo, y la filosofía de respetar al máximo a un equipo como los Lakers, que con Kobe son siempre muy difíciles de poder ganar", subrayó Anthony.