Llevaba el brillo de la victoria en la cara. La habitual sonrisa de Álvaro Bautista, uno de los pilotos más amables y risueños del paddock, se acentuó tras conseguir su primera victoria de la temporada en Japón. Este es un año crucial para el de Talavera: quiere conseguir el título de 250cc antes de ascender de categoría -muy probablemente el próximo año- y recalar en MotoGP.
Bautista, segundo el año pasado aquí en Japón, subió un escalón más en el podio en este 2009. Y eso que no salió bien. "Tuve problemas al inicio de la carrera. Salí mal y perdí varias posiciones. Además, veía que Marco (Simoncelli) estaba abriendo hueco", recordaba Bautista.
"Ha sido una carrera difícil. He ido pasando a la gente hasta llegar detrás de Marco y Aoyama. No quería arriesgar demasiado, ya que algunas partes del circuito aún estaban húmedas. Y después ha empezado a hacer viento. Al final me ha salido bien la jugada".
La jugada no es otra que haber tenido paciencia detrás del piloto japonés y aprovechar su oportunidad de pasarlo. "Marco ha pinchado y Aoyama iba muy fuerte aquí en su casa. Poco a poco he visto que iba más rápido que él y le he adelantado".
El liderato ha sido uno de los buenos 'efectos colaterales' de su triunfo de hoy. "Estoy feliz y muy contento. La decepción de la carrera de Qatar fue muy grande. Ahora me siento fuerte y con confianza para la próxima semana en Jerez. Espero poder luchar por la victoria y ofrecérsela a todos los aficionados".