El acuerdo todavía no se ha firmado, pero si no hay ningún incoveniente será rubricado el jueves por los responsables de ambas partes en la negociación. El griego, que recaló en la formación madrileña procedente del Dinamo Moscú ruso al principio de la temporada 2007-08 y, ni en su primer año ni en la actual campaña, ha alcanzado el rendimiento que se esperaba de él.
El Real Madrid y el Virtus Bolonia sólo están pendientes de confirmar oficialmente el pacto para la cesión del jugador heleno, que en principio se marcha para permanecer en la escuadra boloñesa hasta el final de la presente campaña.