Hungría, selección hegemónica al principio del siglo y medallista de oro en Sydney 2000, recupera la gloria perdida desde Atenas. En los dos últimos Mundiales, Montreal 2005 y Melbourne 2007, fue incapaz de repetir el título de Barcelona 2003. Con esta medalla de oro es la única en la historia del olimpismo que suma nueve títulos.
El encuentro ha empezado con los dos equipos a todo trapo. Como ejemplo basta el marcador, 10 goles en 10 minutos con los dos equipos alternándose uno arriba, uno abajo hasta que Benedek puso el sexto de los magiares y estos finalizaron el primer parcial dos por delante (6-4).
Al comienzo del segundo periodo, Azevedo recuperó el empate para los Estados Unidos (8-8), pero los magiares se volvieron a escapar con dos tantos seguidos.
En el tercer cuarto se acabó el festival anotador de ambas selecciones. Las muñecas se encogieron a medida que pasaba el tiempo y las jugadas eran más decisivas. Un gol por cada equipo permitieron que Hungría mantuviera su ventaja de dos tantos (11-9).
Pero Hungría siempre parecía más seria y confiada en la victoria final. Además, Szecsi lo paraba todo, la grada estaba volcada a su favor y Varga con dos goles y Madaras con otro en el último cuarto acercaron aun más la medalla de oro a los campeones de Atenas 2004. Un postrero tanto de Jesse Smith sirvió de poco a los americanos.