Ya hay veredicto: el Betis tendrá que cerrar su campo y no podrá jugar lo que le quedaba de partido contra el Athletic de Bilbao. El Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol (RFEF) ha dado, así, por concluido el encuentro entre el Betis y el Athletic Bilbao, que terminó cuando al portero visitante, Armando, le hirieron con un botellazo.
El marcador en el momento de la agresión, mínuto 70, estaba en 1-2, y así quedará para los efectos de la clasificación de la Liga de Primera División.
Competición ha decidido, además, clausurar con dos encuentros el estadio Manuel Ruiz de Lopera. El presidente de este organismo, Alfredo Flórez, que reconoció como "excepcional" el hecho de dar por concluido el partido a falta de veinte minutos por jugar, explicó que "la pronta identificación del agresor ha sido un atenuante a la hora de sancionar a la entidad sevillana".
Y es que, de no haberse resuelto la agresión de forma tan rápida, la clausura del recinto bético podría haber sido de cuatro encuentros.
El autor del botellazo, que ha sido puesto en libertad este martes tras pagar una fianza de 3.000 euros, ha asegurado que está "profundamente arrepentido".